Arvit: 19:15
Shajarit: 9:00
Minja: 18:15
La organización B’nai B’rith Canada solicitó a los gobiernos del país que impulsen cambios legales para permitir que las sinagogas y otros centros comunitarios judíos contraten guardias privados armados y capacitados. La petición surgió después del tiroteo registrado durante Yom Kipur frente a la sinagoga Sons of Jacob, en Belleville, Ontario.
El incidente ocurrió el domingo 20 de septiembre de 2026, mientras unas 25 personas se encontraban dentro del templo para participar en los servicios religiosos por el Día del Perdón, una de las fechas más importantes del calendario judío. Un hombre armado disparó contra un agente de policía que había sido asignado para vigilar el exterior del edificio. El oficial resultó gravemente herido y el atacante también recibió impactos de bala.

Días después, la policía de Belleville señaló que el sospechoso habría lanzado una amenaza antisemita antes de abrir fuego. Las autoridades indicaron que el hombre contaba con armas, municiones y otros materiales que pudieron haberle permitido provocar una tragedia de mayores dimensiones.
El jefe policial Murray Rodd sostuvo que la intervención de los agentes evitó que el atacante ingresara a la sinagoga. Aunque las personas que se encontraban dentro lograron salir ilesas, varios vehículos, viviendas cercanas y elementos del inmueble resultaron afectados por los disparos. La investigación oficial considera el hecho como un ataque dirigido contra la comunidad judía.
Simon Wolle, director ejecutivo de B’nai B’rith Canada, afirmó que las comunidades judías ya no pueden depender únicamente de medidas temporales o de la respuesta de emergencia de las autoridades. A su juicio, el episodio demostró que la presencia de un agente armado en el exterior de la sinagoga fue determinante para impedir un número mayor de víctimas.
Además de solicitar una reforma legislativa, B’nai B’rith pidió que los gobiernos federal, provinciales y municipales destinen recursos específicos para reforzar la vigilancia policial en sinagogas, escuelas, centros comunitarios y demás instituciones judías.
La organización considera que la protección no debe depender de la capacidad económica de cada congregación. Según su postura, garantizar la seguridad de los ciudadanos y de sus espacios religiosos constituye una responsabilidad fundamental del Estado, por lo que las propias comunidades no deberían asumir por completo el costo de contratar vigilancia especializada.
B’nai B’rith también señaló que la violencia antisemita ha aumentado de manera significativa en Canadá durante 2026. Datos preliminares difundidos por la organización indican que los incidentes violentos registrados este año ya superan ampliamente los contabilizados durante 2025.
La petición se produce en un contexto de creciente preocupación entre líderes judíos canadienses, quienes reclaman medidas permanentes y no únicamente operativos especiales durante festividades religiosas. Para B’nai B’rith, el ataque de Belleville debe convertirse en un punto de inflexión que lleve a las autoridades a establecer protocolos de protección constantes, capacitación especializada y financiamiento suficiente para las instituciones vulnerables.