Arvit: 19:15
Shajarit: 9:00
Minja: 18:15
Un grupo de científicos de la Universidad Bar-Ilan y del Instituto Weizmann de Ciencias desarrolló una estrategia computacional para fortalecer la capacidad de las células inmunitarias modificadas de identificar y destruir células cancerosas y objetivos virales. El avance podría abrir nuevas posibilidades en el desarrollo de inmunoterapias más precisas y eficaces.
La investigación, publicada en la revista Science Advances, se centró en mejorar el funcionamiento de los receptores de células T, conocidos como TCR. Estas estructuras se encuentran en la superficie de los linfocitos T y permiten reconocer señales asociadas con células enfermas, alteradas o infectadas.
A través de herramientas de diseño computacional de proteínas, los investigadores crearon una versión optimizada del receptor, a la que llamaron SET, siglas en inglés de TCR estructuralmente mejorado. El objetivo fue modificar su estructura para conseguir una interacción más fuerte con las células que debían ser atacadas.

Los experimentos de laboratorio mostraron que los linfocitos T equipados con el receptor SET desarrollaron una actividad inmunitaria superior frente a sus objetivos. En comparación con las células que conservaban el TCR original, las versiones modificadas lograron reconocer y eliminar con mayor eficiencia las células tumorales.
La diferencia también se observó en modelos animales con tumores humanos. Después de 83 días de tratamiento, los tumores de los ratones que recibieron células T con el receptor SET eran aproximadamente 35 por ciento más pequeños que los registrados en el grupo de control.
El resultado fue aún más relevante al analizar la supervivencia. Al llegar al día 127, todos los animales tratados con las células inmunitarias mejoradas permanecían con vida, mientras que menos de la mitad de los ratones del grupo control había sobrevivido.
Los científicos no limitaron sus pruebas a un solo tipo de cáncer. La estrategia se aplicó a células T diseñadas para reconocer distintos objetivos vinculados con el melanoma y otros tumores difíciles de tratar.
Además, el equipo evaluó la capacidad del receptor optimizado para responder frente a objetivos relacionados con el virus de Epstein-Barr y el SARS-CoV-2. En ambos casos, las células modificadas mostraron una respuesta más intensa que aquellas que portaban el receptor convencional.
Para Cyrille J. Cohen, director del Laboratorio de Inmunología Tumoral e Inmunoterapia de la Universidad Bar-Ilan, el diseño asistido por computadora puede convertirse en una herramienta decisiva para transformar el funcionamiento de las células inmunitarias. El investigador consideró que este método permite avanzar con mayor rapidez en la creación de tratamientos dirigidos contra enfermedades oncológicas e infecciosas.
María Radman, primera autora del trabajo, destacó que uno de los principales hallazgos fue la capacidad de la técnica para funcionar con objetivos biológicos muy diferentes. Según la investigadora, la misma plataforma consiguió reforzar la actividad de los linfocitos T tanto frente a células cancerosas como ante blancos virales.
El trabajo de diseño computacional estuvo encabezado por Sarel Fleishman, del Instituto Weizmann, junto con Jake Parker. Los especialistas identificaron modificaciones en regiones conservadas del TCR que lograron mejorar el rendimiento de diferentes receptores.
Esta característica podría ser especialmente importante para el futuro de la inmunoterapia. En lugar de desarrollar desde cero una estrategia distinta para cada receptor, las mutaciones diseñadas podrían adaptarse a múltiples candidatos terapéuticos y reducir el tiempo de investigación necesario para llevarlos a etapas más avanzadas.
Sin embargo, los autores subrayaron que los resultados todavía son preclínicos. Hasta ahora, las pruebas se han realizado en cultivos celulares y modelos animales, por lo que aún será necesario evaluar la seguridad, la eficacia y los posibles efectos secundarios en seres humanos.
Antes de considerar una aplicación clínica, deberán completarse nuevas investigaciones y ensayos controlados. Aun así, el estudio representa un avance en la combinación de inteligencia artificial, ingeniería de proteínas e inmunoterapia, tres áreas que podrían impulsar el desarrollo de tratamientos más personalizados contra el cáncer y las infecciones virales.