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El estreno norteamericano de NAZA, el nuevo documental de los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, estuvo marcado por una gran expectativa, protestas enfrentadas y una fuerte disputa sobre la manera en que se representa la guerra en Gaza.
La película se presentó el sábado 26 de septiembre de 2026 en el Lincoln Center, como parte del Festival de Cine de Nueva York. Aunque una tormenta procedente del noreste golpeó la ciudad con intensas ráfagas de viento, las dos funciones programadas agotaron sus localidades pocos minutos después de ponerse a la venta. La fila de espectadores se extendió por Broadway y llegó hasta la esquina, mientras decenas de personas esperaban ingresar al recinto.
Entre los asistentes estuvo Brad Lander, político demócrata y candidato al décimo distrito congresional de Nueva York. También acudió David Lawson, residente judío de Queens, quien ya había visto No Other Land, el documental anterior de Abraham y Szor, ganador del Óscar en 2025 junto con Basel Adra y Hamdan Ballal. La nueva cinta volvió a despertar su interés por la forma en que examina las operaciones militares israelíes y el uso de sistemas tecnológicos e inteligencia artificial durante la guerra.
The Gaza documentary “NAZA” earned a massive 24.5-minute #VeniceFilmFestival ovation as the crowd cheered and waved Palestinian flags.
This marks the longest-ever standing ovation at Venice, beating the 22-minute ovation for “The Voice of Hind Rajab” last year, and perhaps the… pic.twitter.com/WuE0Lr7ZFi
— Variety (@Variety) September 10, 2026
Producido por The Guardian, NAZA aborda el impacto de los ataques israelíes sobre la población civil palestina y cuestiona la manera en que las fuerzas armadas utilizan el término “daño colateral” para describir la muerte de personas no combatientes. El título corresponde precisamente a un acrónimo empleado dentro del ámbito militar israelí. La película se construye a partir de testimonios de soldados y personas vinculadas con los servicios de inteligencia, muchos de ellos registrados bajo anonimato.
La producción recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia, donde fue ovacionada durante varios minutos. Su recepción internacional, sin embargo, contrastó con la respuesta de funcionarios israelíes, quienes acusaron a los directores de presentar una versión parcial y distorsionada del conflicto. Las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron una refutación pública y altos mandos militares cuestionaron las conclusiones del filme.
A las puertas del Lincoln Center se organizaron dos manifestaciones. Un grupo de israelíes y judíos estadounidenses expresó su respaldo a los realizadores y denunció la ofensiva contra ellos. Sus integrantes portaban carteles en los que defendían a las víctimas palestinas y exigían proteger a Abraham y Szor frente a las amenazas recibidas.
Del otro lado de la calle, una concentración convocada por el Consejo Israelí-Estadounidense criticó el documental por considerar que no ofrece suficiente contexto sobre el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Durante la protesta participaron sobrevivientes del festival de música Nova, escenario de uno de los ataques más letales de aquella jornada. Cuatro camiones con pantallas gigantes recorrieron la zona mostrando imágenes del atentado y mensajes como: “Las películas tienen editores. La historia no”.
The Israeli-American Council has formed a protest outside the New York Film Festival premiere of “NAZA.”
The organization has described the documentary as an “anti-Israel” film that “makes serious allegations about the IDF’s conduct in the Gaza Strip while ignoring findings and… pic.twitter.com/zoqApdWLAT
— Variety (@Variety) September 26, 2026
La organización aseguró que no pretendía impedir las funciones, sino reclamar que las exhibiciones incluyeran debates y testimonios de sobrevivientes israelíes. Sus representantes insistieron en que reconocer el sufrimiento palestino no debe implicar ignorar los crímenes cometidos por Hamás.
La polémica también ha alcanzado a los directores en Israel. El gobierno de Benjamin Netanyahu ha respaldado propuestas para retirarles la ciudadanía, mientras que manifestantes de extrema derecha se concentraron frente a la vivienda de los padres de Szor y los llamaron “traidores”. Algunos participantes incluso reclamaron que fueran ejecutados.
Pese a la controversia, NAZA continúa ampliando su recorrido internacional. Tras su paso por Nueva York, la película llegará a salas independientes y posteriormente será distribuida de forma gratuita en el sitio web de The Guardian. La cinta también representa una nueva colaboración de Abraham y Szor, quienes han convertido el cine documental en una herramienta para confrontar las versiones oficiales sobre la ocupación, la guerra y la responsabilidad militar.