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Prevención de amenazas, mayor autonomía en municiones, superioridad tecnológica y nuevas alianzas figuran entre las prioridades anunciadas por el primer ministro.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, presentó públicamente el 18 de octubre una actualización de la doctrina de seguridad nacional, con la que propone incorporar las lecciones del ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 y de la guerra en distintos frentes que le siguió.
El planteamiento coloca entre sus prioridades actuar contra amenazas en desarrollo, fortalecer la protección de la población civil y ampliar las capacidades que permiten a Israel sostener su defensa. Según el comunicado de la Oficina del Primer Ministro, la doctrina fue elaborada con el apoyo del Consejo de Seguridad Nacional y de su director, Shmuel Ben Ezra.
Al presentar el documento, Netanyahu sostuvo que las operaciones militares —desde Gaza hasta Yemen y desde Líbano hasta Irán— permitieron alejar lo que describió como una amenaza nuclear existencial inminente y debilitar el cerco del eje iraní. En su balance, atribuyó estos resultados a las decisiones del gobierno y del gabinete de seguridad, a la actuación de las fuerzas armadas y de los organismos de seguridad, y a la resistencia de la población civil.
La prevención como prioridad
Uno de los puntos centrales del anuncio es dar prioridad a la prevención y a la acción ofensiva frente a la contención y la defensa, lo que incluye ataques anticipados para frustrar amenazas en formación.
El énfasis expresa la intención de intervenir antes de que los adversarios consoliden capacidades que puedan poner en peligro al país. Al mismo tiempo, el primer ministro incluyó el fortalecimiento de la defensa del frente interno: la protección de la población ante las nuevas amenazas sigue formando parte del planteamiento.
Esta combinación tiene antecedentes. El documento de estrategia de las Fuerzas de Defensa de Israel de 2015 ya incorporaba la disuasión, la alerta temprana, la defensa y la derrota del enemigo. También contemplaba operaciones para debilitar a los adversarios e impedir su fortalecimiento entre guerras. Por ello, el anuncio actual puede entenderse como una revisión de prioridades y énfasis dentro de una tradición estratégica que ya incluía la iniciativa militar.
Otro de los ejes anunciados es alcanzar la máxima independencia posible en materia de municiones. En términos estratégicos, una mayor capacidad propia de producción y abastecimiento puede ampliar el margen de decisión del país y ayudar a sostener operaciones prolongadas.
Netanyahu también señaló la necesidad de asegurar la superioridad israelí en las tecnologías más avanzadas. El anuncio vincula así la seguridad con la capacidad industrial y científica, además de la preparación militar.
A estos objetivos se suma la intención de consolidar a Israel como potencia regional y aprovechar las oportunidades que, según el primer ministro, se han abierto para establecer nuevas alianzas en Medio Oriente y fuera de la región.
El antisemitismo dentro de la agenda de seguridad
La presentación incluyó también la intensificación de la lucha contra las oleadas de antisemitismo en el mundo. Su incorporación entre las prioridades anunciadas amplía el alcance del planteamiento más allá de los frentes militares y sitúa este fenómeno dentro de la agenda de seguridad nacional.
El mensaje central de Netanyahu es que el ataque del 7 de octubre obliga a revisar la manera de identificar, prevenir y enfrentar los peligros. La aplicación de estos principios requerirá traducirlos en decisiones sobre inteligencia, protección civil, producción militar, desarrollo tecnológico y relaciones exteriores.