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El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, felicitó al senador brasileño Flávio Bolsonaro por el resultado obtenido en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y le deseó éxito de cara al balotaje del próximo 25 de octubre de 2026.
A través de una publicación en X, antes conocida como Twitter, el mandatario israelí destacó el desempeño del candidato del Partido Liberal y manifestó su intención de recuperar los vínculos diplomáticos que ambos países mantuvieron durante la administración del expresidente Jair Bolsonaro. “Espero con interés restablecer la extraordinaria amistad entre Israel y Brasil”, escribió Netanyahu.
El mensaje incluyó también un reconocimiento directo al hijo del exmandatario brasileño. Netanyahu le expresó sus mejores deseos y calificó el resultado como una gran victoria, en una señal del respaldo político que el candidato de derecha ha recibido desde el exterior después de imponerse en la primera ronda.
Prime Minister Benjamin Netanyahu:
Congratulations @FlavioBolsonaro on yesterday’s vote and good luck in the final.I look forward to restoring the extraordinary friendship between Israel and Brazil.
Best wishes for your great victory, my friend.
— Prime Minister of Israel (@IsraeliPM) October 5, 2026
La relación entre Israel y Brasil se ha tensado durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. El presidente brasileño ha cuestionado duramente las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza y ha acusado a Israel de cometer un genocidio, una afirmación que el Gobierno de Jerusalén rechaza de manera categórica. El intercambio entre ambos líderes provocó uno de los mayores distanciamientos diplomáticos entre los dos países en los últimos años.
En el terreno electoral, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó 45.16%, de acuerdo con los resultados de la jornada celebrada el domingo 4 de octubre. La diferencia representó aproximadamente 2.3 millones de sufragios: el senador reunió cerca de 56.1 millones de votos y el actual presidente obtuvo alrededor de 53.8 millones.
Aunque Bolsonaro quedó en la primera posición, no logró superar el umbral necesario para ganar en la primera vuelta. En Brasil, un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos para evitar una segunda ronda. Por ello, los electores volverán a las urnas el 25 de octubre, en una contienda que enfrenta dos proyectos políticos claramente opuestos.
El aspirante del Partido Liberal deberá ahora iniciar conversaciones con otras fuerzas conservadoras para ampliar su base electoral. La tarea será decisiva, pues necesitará atraer a los votantes que apoyaron a candidatos eliminados y consolidar una alianza capaz de sostener su ventaja inicial.
Por su parte, Lula intentará recuperar terreno entre los sectores inconformes con la situación económica, la inseguridad y el funcionamiento del sistema político. La participación electoral también será un factor relevante, ya que millones de brasileños no acudieron a votar en la primera jornada, un grupo que podría definir el resultado final.
La segunda vuelta será, en consecuencia, una disputa marcada por la polarización política, la influencia de las alianzas y la capacidad de cada candidato para convencer a los electores moderados. El resultado no solo definirá el rumbo de Brasil, sino que también podría modificar sus relaciones con Israel y con otros gobiernos de orientación conservadora.