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Boy George y un sobreviviente de Nova se encuentran en Jerusalén
Isaac Herzog recibió al cantante británico y reconoció su solidaridad con Israel y el pueblo judío. El testimonio del exrehén Elkana Bohbot dio un significado profundamente personal al título de su canción.
Jerusalén, 2 de noviembre de 2026.— Para Boy George, “We Will Dance Again” ha significado un proceso de transformación personal. Para Elkana Bohbot, secuestrado en el festival Nova, esas mismas palabras representan la posibilidad de recuperar la vida. Ambos compartieron sus reflexiones durante un encuentro en la Residencia Presidencial de Israel, donde la música y el testimonio se unieron en un mensaje de solidaridad y esperanza.
El presidente Isaac Herzog y su esposa, Michal, recibieron al cantante y compositor británico durante su visita al país. En el encuentro también intervinieron Sylvan Adams, presidente del Congreso Judío Mundial en Israel, y Bohbot, quien habló de su experiencia después de 738 días en cautiverio.
“Para mí, estas palabras no son sólo el título de una canción. Son la vida misma”, expresó el exrehén al referirse a “We Will Dance Again”, cuyo título significa “Volveremos a bailar”.
Bohbot recordó que fue secuestrado en Nova, un lugar al que las personas habían acudido para celebrar la vida y la música. Desde que recuperó la libertad, afirmó: “Intentaron quitarnos la libertad, pero no nos quitarán el espíritu”.
Al agradecer al artista su amistad y su decisión de llevar su música a Israel, hizo suyas las palabras de la canción: “Sí, volveremos a bailar”.
Durante la recepción, Herzog agradeció a Boy George que se hubiera pronunciado públicamente en solidaridad con Israel y el pueblo judío. El mandatario denunció que, en los tres años transcurridos desde el 7 de octubre, israelíes y judíos han enfrentado discriminación también en ámbitos como la cultura, el arte y la música, espacios que deberían acercar a las personas.
En ese contexto, destacó la claridad del mensaje del cantante, quien había expresado: “Si alguna vez tienen dudas, estoy del lado de los judíos. No me siento valiente; simplemente necesito comportarme como un ser humano”.
Herzog señaló que esa postura y el mensaje de “We Will Dance Again” habían conmovido a judíos e israelíes.
Boy George, por su parte, reconoció que esta experiencia ha cambiado tanto su percepción del mundo como la manera en que otras personas lo ven.
“En cierto sentido, el antiguo Boy George ya no existe”, comentó. Explicó que algunas personas han dejado de mirarlo como antes, mientras que otras lo descubren desde una nueva perspectiva, un cambio que recibe positivamente.
“Siento que ‘We Will Dance Again’ me ha obligado a madurar”, añadió. La experiencia, dijo, lo ha hecho más consciente de las emociones y los desafíos que existen a su alrededor.
Sylvan Adams también agradeció al músico haber elegido involucrarse frente al odio contra los judíos y celebró tanto su canción como su visita a Israel.
El momento más significativo del encuentro surgió del diálogo entre la música y la experiencia de Bohbot. Frente a un artista que habló de crecimiento personal, el sobreviviente de Nova convirtió el título de una canción en una afirmación sobre su propio futuro: volver a bailar como parte de volver a vivir.
