17:39
18:32

Arvit: 19:15

Shajarit: 9:00

Minja: 18:15

Becky Krinsky

Me frustra con la vida que tengo…

Una forma práctica de aprender a manejar tus emociones intensas

El dolor duele, la tristeza parte el alma, la frustración impone un sentir de impotencia, la decepción llena de melancolía y aunque cada persona sienta a su manera cada uno nos podemos identificar con estos sentimientos intensos, incómodos, y dolorosos.

Es lamentable ver cómo algunas personas se expresan y actúan en función a sus sentimientos de frustración, enojo o decepción con el curso de sus vidas. Ver cómo las circunstancias no se alinean con sus deseos y expectativas puede ser descorazonador, especialmente cuando estas personas son trabajadoras, buenas y se esfuerzan por progresar, pero la vida les presenta obstáculos o complicaciones inesperadas.

El enojo puede manifestarse de diversas formas, algunas destructivas y otras más sutiles, pero todas igual de perjudiciales. Cuando se logra canalizar de manera prudente, el enojo puede ser una fuerza motivadora que impulsa a crear, descubrir nuevos horizontes y poder lograr cosas increíbles. Sin embargo, uno se enfrasca y se clava y permite que el enojo se descontrole, puede convertirse en un obstáculo para el crecimiento personal y el bienestar emocional.

Es crucial reconocer que el enojo, al igual que todos los sentimientos, son emociones legítimas y naturales. Como toda energía, hay que permitirle fluir y dejarla pasar. No deben ser reprimidos ni juzgados. Es importante aprender a expresarlos sin lastimar ni causar daños colaterales que puedan arruinar las relaciones o el bienestar personal.

Una forma práctica y concreta sería aprender a distinguir entre cómo uno se siente (el sentimiento que uno experimenta) y cómo uno puede o debería actuar en función de sus sentimientos (la forma en que uno actúa o se expresa).

Uno puede sentirse enojado, dolido o frustrado, lo cual es totalmente válido. Sin embargo, no tiene derecho a actuar con enojo, desquitar su frustración o lastimar a otros para que sientan el dolor que uno siente.

Aprender a manejar las emociones propias es una responsabilidad personal que se debe asumir en todas las circunstancias. No vale culpar a los demás por los propios sentimientos ni usarlos como excusa para dañar a quienes nos rodean incluyendo a uno mismo.

Si bien sería maravilloso tener una vida perfecta y sin complicaciones, la realidad es que las dificultades forman parte de la experiencia humana y nos ayudan a crecer y valorar lo que tenemos. En lugar de dejar que el enojo nos consuma, debemos aprender a filtrar, controlarlo y contenerlo para evitar actuar de manera irracional o destructiva.

Cuatro reglas prácticas para contener el enojo:

  1. Valor para reconocer y contener los sentimientos que surgen.
  2. Poder para cambiar la perspectiva de los pensamientos. buscar ver las cosas desde otro punto de vista, encontrar un ángulo positivo o menos destructivo.
  3. Aprender a expresar lo que se siente. Hablar de manera asertiva y respetuosa, clara y sin culpar a los demás. La expresión adecuada es la clave para no explotar en forma destructiva.
  4. Soltar el control y cuidar las reacciones propias. Reconocer que uno no puede controlar ni hacerse cargo de todo lo que pasa alrededor pero sí puede controlar la forma como uno habla y cómo uno hace sentir a los demás.

La receta

Conquistando mi enojo

Ingredientes

  • Aceptación - poder reconocer los sentimientos sin actuar con ellos.
  • Valor- fortaleza para poder discernir entre lo que se siente y cómo se actúa.
  • Control – amor propio para contener el dolor sin desquitarse para desahogarse.
  • Ojo noble – buscar el lado gentil y desinteresado en las situaciones y las personas.
  • Respeto - dignidad y cordura para no sentir vergüenza ni arrepentimiento por las acciones.

Afirmación personal para contener el enojo

Puedo controlar la forma en que me siento y me expreso. Soy responsable de mis pensamientos y acciones. Escucho mi cuerpo y respeto mis sensaciones, permitiendo que el malestar fluya y cuidando mi bienestar. Reconozco que errores suceden y personas pueden causar daño, pero aun así no tengo derecho a herir a otros para desahogar mi malestar. El enojo destruye mi paz interior y daña las relaciones que valoro. Cuido mi temperamento y busco mantener la calma para comunicarme mejor. Reconozco mi enojo, lo acepto y me cuido para evitar explosiones o comportamientos destructivos. Me amo y entiendo que el enojo no me beneficia.

Cómo conquistar mi enojo para poder tener paz emocional

  1. Manejar el enojo es una responsabilidad personal que requiere seriedad. Si no se controla, puede estallar en un instante, lo que lleva a la pérdida del respeto de los seres queridos y de la propia autoestima.
  2. Una vida plena y armoniosa prioriza el autocontrol y la toma de decisiones acertadas. El enojo distorsiona la realidad, obstaculiza la capacidad de entender objetivamente la situación y, por ende, dificulta la toma de decisiones efectivas, lo que impide disfrutar de una vida satisfactoria.
  3. Contener el enojo no implica insensibilidad ni negación del problema. No reaccionar con enojo significa reconocer que se tiene el control sobre los propios sentimientos y centrarse en aspectos más positivos para preservar las relaciones significativas.

“Cuando uno se enoja, pierde todo aun cuando puede ganar la discusión”. *Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso escrito del editor y sin citar la fuente. Copyright © 2005-2024 Recetas para la vida© Todos los Derechos Reservados

Pide tu cita de coaching personal y mejora tu vida. Haz una cita gratis para mejorar tu calidad de vida y ser feliz.

https://calendly.com/recetasparalavida/sesion?month=2022-12

Kehila Ashkenazi, A.C. Todos los derechos reservados.
Powered by Wolfate
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram