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Por Susy Anderman
Con el propósito de reflexionar sobre los desafíos que enfrentan los medios de comunicación de las instituciones judías en una época marcada por la transformación tecnológica, la inmediatez informativa y los cambios en los hábitos de consumo de contenidos, se llevó a cabo el pasado 28 de mayo el Encuentro de Comunicación Comunitaria “Conexión 26”, una iniciativa impulsada por el Área de Comunicación de la Comunidad Ashkenazí de México en coordinación con Tribuna Israelita.
El encuentro reunió a representantes de los medios de comunicación de las diversas instituciones de la Comunidad Judía de México en un ambiente de diálogo abierto, análisis y construcción colectiva, bajo la premisa de que la comunicación comunitaria enfrenta hoy uno de los momentos más complejos y trascendentes de su historia reciente.
La bienvenida estuvo a cargo de la Dra. Raquel Feldman, Presidenta de la Comunidad Ashkenazí de México, quien destacó la importancia de generar espacios de encuentro entre quienes tienen la responsabilidad de informar, comunicar y fortalecer los vínculos comunitarios. En su mensaje, subrayó que los medios de comunicación comunitarios no solo difunden actividades y acontecimientos, sino que constituyen un vehículo fundamental para preservar la identidad, fortalecer el sentido de pertenencia y acompañar emocionalmente a las comunidades en tiempos de incertidumbre. Asimismo, agradeció la confianza depositada por Tribuna Israelita para la realización de este encuentro y resaltó que la comunicación comunitaria se ha convertido en una herramienta esencial para contener, acompañar y orientar a la comunidad, particularmente en momentos complejos marcados por el resurgimiento del antisemitismo en distintas partes del mundo.
Posteriormente, Jonathan Nurko, Presidente de Comunicación de la Comunidad Ashkenazí de México, compartió el origen y propósito de esta iniciativa, concebida como un primer paso para abrir una conversación necesaria sobre el futuro de la comunicación comunitaria. Su intervención dio pie a una jornada en la que surgieron numerosas preguntas, reflexiones e inquietudes sobre la trascendencia que deben tener los medios comunitarios ante una realidad caracterizada por la innovación tecnológica, la inteligencia artificial, las nuevas plataformas digitales y una audiencia cada vez más exigente, dinámica y selectiva en la forma de informarse.
El encuentro contó además con la participación de dos destacados especialistas en comunicación y medios: Enrique Presburger y Moisés Nurko, quienes aportaron perspectivas complementarias sobre los retos que enfrenta actualmente la comunicación comunitaria. A través de sus exposiciones compartieron experiencias, tendencias y herramientas que permitieron a los asistentes reflexionar sobre la transformación de los hábitos de consumo informativo, el impacto de las nuevas tecnologías, el papel de la inteligencia artificial y la necesidad de construir mensajes cada vez más relevantes para audiencias que demandan contenidos ágiles, auténticos y de valor. Sus intervenciones sirvieron como punto de partida para las mesas de trabajo y estimularon un diálogo profundo sobre el futuro de los medios comunitarios y su capacidad para fortalecer la identidad, la participación y la cohesión social.
Uno de los temas que generó mayor interés fue el impacto que el fenómeno del antisemitismo tiene en la labor informativa de las instituciones judías. Los participantes analizaron cómo el clima de hostilidad que frecuentemente rodea los temas relacionados con Israel y la vida judía ha impuesto restricciones, explícitas e implícitas, al ejercicio de la comunicación comunitaria.
Se reflexionó sobre el desafío de informar con responsabilidad sin caer en la autocensura; sobre el temor a provocar reacciones negativas en la opinión pública externa; y sobre la constante tensión entre comunicar con profundidad y evitar controversias que puedan afectar la armonía interna de las instituciones o generar divisiones innecesarias. Diversas voces coincidieron en que, en ocasiones, el miedo a “abrir cajas de Pandora” ha limitado el alcance de la función periodística y comunicadora, dejando temas relevantes fuera del debate público comunitario.
A lo largo de la jornada se desarrollaron cuatro mesas de trabajo, donde representantes de distintas instituciones intercambiaron experiencias, preocupaciones y propuestas. El ambiente estuvo marcado por una notable efervescencia intelectual y una genuina disposición a construir soluciones conjuntas.
Las conversaciones giraron en torno a preguntas fundamentales: ¿Cómo hacer que los contenidos comunitarios sean más atractivos para las nuevas generaciones? ¿De qué manera aprovechar las herramientas tecnológicas sin perder profundidad y credibilidad? ¿Cómo fortalecer la participación comunitaria a través de la comunicación? ¿Cuál debe ser el papel de los medios comunitarios frente a los desafíos sociales, emocionales e identitarios que enfrenta la comunidad judía contemporánea?
Las conclusiones apuntaron a la necesidad de evolucionar los modelos tradicionales de comunicación, adoptar nuevas narrativas y generar contenidos más cercanos, relevantes y participativos, sin renunciar a los valores, principios y objetivos que históricamente han dado sentido a la vida comunitaria.
Al cierre del encuentro, los asistentes manifestaron un amplio interés en dar continuidad a este tipo de iniciativas y coincidieron en que los espacios de diálogo interinstitucional representan una herramienta indispensable para fortalecer a las comunidades y prepararlas para los retos del futuro. La calidad de las ponencias, sumada al entusiasmo de los participantes y a la riqueza de los intercambios generados en las mesas de trabajo, confirmó la necesidad de seguir construyendo espacios de reflexión conjunta que permitan a las instituciones judías afrontar de manera coordinada los desafíos de la comunicación contemporánea.
Conexión 26 dejó claro que la comunicación comunitaria no puede limitarse a transmitir información. Su verdadera misión es generar vínculos, construir identidad, fomentar la participación y contribuir al fortalecimiento de una vida comunitaria más profunda, cohesionada y resiliente. En una época de cambios acelerados, la palabra, las ideas y el intercambio de experiencias continúan siendo algunas de las herramientas más poderosas para construir comunidad.
La Kehilá agradece profundamente la participación de tan distinguidos comunicadores, quienes hicieron este encuentro exitoso con el deseo de dar continuidad a este ejercicio indispensable para abrir y evolucionar el papel que tienen los medios informativos comunitarios hoy día y en el futuro próximo. Así también a Yael Guzik y Anita Fainsod, Presidenta y Directora del Comité Cultural, por el invaluable apoyo brindado en la organización del evento.