Arvit: 19:15
Shajarit: 9:00
Minja: 18:15
Hay momentos en los que una historia encuentra el espacio justo para ser dicha.
Momentos en los que la palabra no pesa, acompaña.
Donde una historia dicha en voz alta deja de ser carga y se vuelve puente.
Y el silencio, lejos de incomodar, se vuelve un lugar seguro.
El pasado 12 de enero, La Caja Negra se presentó en el Hotel Hilton Santa Fe como parte de un seminario organizado por Vaad Hajinuj, dirigido a los directores de las escuelas de la red judía. Fue una función íntima y significativa, enmarcada en un encuentro dedicado a la conciencia educativa.
Frente al escenario se encontraban 22 directores, personas que sostienen comunidades, toman decisiones complejas y acompañan procesos que van mucho más allá del aula. Personas que escuchan, orientan y contienen todos los días, y que en esta ocasión se permitieron algo poco habitual: detenerse y contar.
La noche comenzó con un par de escenas inspiradas en situaciones cotidianas del trabajo directivo, llevadas al escenario con humor, cercanía y una mirada lúdica. Escenas que abrieron la puerta a la risa, al reconocimiento y a la complicidad, creando un clima de confianza compartida.
Porque educar no es solo transmitir conocimiento.
Es acompañar procesos humanos.
Es tomar decisiones con impacto real.
Es elegir desde la responsabilidad, pero también desde la sensibilidad.
Y todo eso deja huella.
Al inicio, la conexión fue cautelosa, como suele suceder cuando se abre un espacio nuevo. Sin embargo, poco a poco, la palabra comenzó a circular. Y con ella, llegaron las historias.
Anécdotas de la época escolar, recuerdos como alumnos, vivencias personales, situaciones complejas de su labor actual, decisiones difíciles y reflexiones profundas. Cada historia fue escuchada con atención y devuelta desde el escenario con respeto, cuidado y sensibilidad. No para resolver, sino para reflejar. No para juzgar, sino para acompañar.
Durante hora y media, la función fue creciendo en profundidad y apertura. El cierre llegó con una historia especialmente conmovedora, un momento de conexión colectiva que recordó algo esencial: detrás de cada rol, de cada cargo y de cada responsabilidad, hay personas con emociones, dudas y experiencias que merecen ser escuchadas.
Para nosotros, como grupo, fue una función profundamente valiosa. Nos confirmó que el teatro playback no solo es un lenguaje artístico, sino también una herramienta de encuentro, reflexión y comunidad.
Agradecemos sinceramente a Vaad Hajinuj y a todos los directores presentes por la confianza, la generosidad y la apertura para compartir sus historias.
Porque a veces, educar también es iluminar espacios de escucha.
Y una historia compartida, en el momento justo,
puede convertirse en un acto de cuidado y conexión.
Marcos Shaouly
Director de La Caja Negra
Y tú,
¿estás listo para abrir tu Caja Negra?