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De cara al Festival de la Canción Eurovisión 2026, el Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo está emitiendo una advertencia e intensificando sus operaciones para alertar de manera preventiva sobre incidentes de incitación y antisemitismo en torno al evento. El ministerio publicó un informe especial que detalla estas amenazas.
La final de Eurovisión coincide con el Día de la Nakba. Tan solo en Austria, país anfitrión, se identificaron aproximadamente 39,500 publicaciones antisemitas en la plataforma X. Existe una amplia campaña que incluye actividad digital, presión dirigida contra artistas, propaganda visual y protestas organizadas. Más de 1,100 artistas y figuras culturales, entre ellos Roger Waters, Peter Gabriel y Macklemore, firmaron una carta abierta llamando al boicot del certamen mientras Israel continúe participando. En Eslovenia incluso se hicieron llamados para sustituir la transmisión por una programación especial titulada “Voice of Palestine”.
El Ministro de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo, Amichai Chikli, declaró:
“En el Centro Nacional de Comando (NCC), hemos identificado un fuerte y coordinado incremento del discurso antisemita y antiisraelí en torno a Eurovisión 2026. Esta incitación en línea intenta, entre otras cosas, etiquetar a Eurovisión como ‘Genovision’, un evento que supuestamente encubre un ‘genocidio’ israelí fabricado.
Esto, sumado al hecho de que el certamen coincide con el falso ‘Día de la Nakba’, no solo incrementa el riesgo, sino que también traza una línea directa —irónica y sombría— que evidencia el grave estado de Europa, donde incluso un evento de esta naturaleza se convierte en escenario de las mentiras del islam radical que amenaza al continente.
Esta situación es una continuación directa y resultado de la conducta de gobiernos y organismos públicos europeos, que de manera hipócrita y débil optan por boicotear el certamen. Al hacerlo, dan respaldo a la incitación en lugar de cumplir con su deber de combatir el antisemitismo y las mentiras.
Ante estos acontecimientos, he instruido reforzar las actividades del NCC, ampliar el monitoreo y las alertas en tiempo real, y trabajar junto con las autoridades pertinentes y nuestros socios globales para proteger a los ciudadanos israelíes y a las comunidades judías.
La melodía de nuestro pueblo, el Pueblo de Israel, no puede ser silenciada.”
El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo está reforzando las operaciones de su Centro Nacional de Comando y Control (NCC) previo al Festival de Eurovisión 2026, que se celebrará en el Wiener Stadthalle de Viena, Austria, del 12 al 16 de mayo.
Como parte de estos esfuerzos, el ministerio advierte sobre un aumento del antisemitismo y está intensificando las evaluaciones de riesgo en distintos niveles. Asimismo, publicó un informe especial titulado “El discurso antisemita en el espejo de Eurovisión 2026”.
El informe del Centro Nacional de Comando y Control destaca varios hallazgos clave: las plataformas digitales están desempeñando un papel central en la configuración del discurso público. Los mensajes difundidos incluyen retórica radical que promueve llamados al boicot y presenta la participación de Israel como ilegítima. La amenaza creciente surge de una combinación de incitación en línea, campañas culturales y protestas físicas, factores que están elevando significativamente el volumen del discurso antisemita y antiisraelí.
El Director General del Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo, Avi Cohen-Scali, señaló:
“Se trata de una campaña coordinada y extensa que involucra actividad digital, presión dirigida contra artistas y protestas sobre el terreno. El fenómeno se está agravando debido a los recientes acontecimientos en Europa, y continuaremos monitoreando, alertando y proporcionando información precisa en tiempo real a las autoridades pertinentes.”
De acuerdo con el informe del NCC, la tendencia antisemita se manifiesta en campañas coordinadas de boicot, presión política dirigida a emisoras y artistas, y el retiro de cinco países del certamen —Irlanda, España, Países Bajos, Eslovenia e Islandia— tras la decisión de permitir la participación de Israel.
España, Eslovenia e Irlanda incluso anunciaron que no transmitirán Eurovisión 2026 en protesta por la participación israelí. Eslovenia agregó que reemplazará la transmisión con una programación especial titulada “Voice of Palestine”.
La televisora pública flamenca de Bélgica (VRT) anunció que emitirá un segmento especial antes de cada transmisión de Eurovisión 2026, analizando la controversia en torno a la participación de Israel y su supuesto impacto en la división dentro de Europa. Aunque solo cinco países han anunciado oficialmente su retiro debido a la participación israelí, continúan los esfuerzos para alentar a otros gobiernos a boicotear el evento y oponerse a la inclusión de Israel.
En contraste, la emisora austríaca ORF señaló que el certamen no se celebraría en Austria si se prohibiera la participación de Israel. Las emisoras de Suiza, Grecia, Chipre, Bulgaria, Azerbaiyán, Albania, Ucrania, Francia y Bélgica apoyan la participación israelí. Varias cadenas afirmaron que continuarán participando en Eurovisión 2026 mientras Israel siga en competencia, e incluso insinuaron que reconsiderarían su propia participación si Israel fuera excluido.
Solo en Austria, país anfitrión de Eurovisión, el Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo identificó aproximadamente 39,500 publicaciones antisemitas en la plataforma X entre el 1 de enero y el 16 de abril de 2026. Esto ocurre en el contexto de notorios incidentes antisemitas registrados en Viena en 2025, entre ellos el ataque contra un rabino durante una manifestación antiisraelí y la agresión a una familia judía por parte de un conductor de Uber después de ser identificados como israelíes, además de otro incidente antisemita documentado durante este periodo específico.
El certamen coincide con la conmemoración del “Día de la Nakba” (15 de mayo), fecha tradicionalmente asociada con manifestaciones pro-palestinas en todo el mundo. Esta coincidencia probablemente generará mayores tensiones, incremento de protestas y un potencial más alto de confrontaciones, particularmente dirigidas contra los participantes israelíes y la población judía en general.
Los críticos están rebautizando el certamen como “Genovision”, utilizando imágenes gráficas junto con afirmaciones de que Eurovisión sirve como plataforma para legitimar u ocultar presuntas injusticias contra los palestinos. Otras narrativas enfatizan supuestos “dobles estándares”, especialmente en relación con la exclusión de Rusia, así como acusaciones sin fundamento sobre manipulación de votos amplificadas a través de redes sociales.
El informe indica que estas tendencias ya se están trasladando al terreno físico. Existen evaluaciones sobre una manifestación masiva en Viena coincidiendo con la final de Eurovisión, además de protestas planeadas en varios países europeos, incluidos Malta y Grecia.
También se están organizando eventos alternativos como “United for Palestine” en Bruselas y “No Stage for Genocide” en Viena. Estos buscan ofrecer plataformas “alternativas” opuestas al tradicional Festival de Eurovisión, promoviendo al mismo tiempo la exigencia de excluir a Israel. Dichos eventos cuentan con la participación de artistas, activistas y figuras públicas destacadas.
El NCC del Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo está monitoreando la identificación temprana de posibles indicadores de estallidos de tensión. Se realizó un análisis OSINT (inteligencia de fuentes abiertas), examinando el discurso antisemita y antiisraelí relacionado con Eurovisión 2026 en diversas plataformas, incluidas redes sociales importantes como Instagram y plataformas menos reguladas con escasa supervisión de contenido.
A la luz de la actual situación geopolítica, se prevén estrictas y amplias medidas de seguridad para Eurovisión 2026 en Viena. Las autoridades austríacas, en coordinación con la emisora nacional ORF, implementarán protocolos reforzados de seguridad en sitios clave, incluidos el Wiener Stadthalle, Praterdom y el Ayuntamiento de Viena. Estas medidas incluyen exhaustivas verificaciones de antecedentes para todo el personal, mayor presencia policial y despliegue de unidades especiales, así como controles de seguridad tipo aeropuerto con máquinas de rayos X y detección de explosivos.
Asimismo, cualquier bandera que ingrese al recinto deberá cumplir estrictas normas de resistencia al fuego. En consecuencia, solo se permitirán banderas aprobadas y adquiridas mediante canales oficiales, incluidas las de los 197 países y territorios reconocidos por la ONU. Esta política permite de facto la exhibición de banderas con sensibilidad política o previamente prohibidas, como la bandera palestina. Esto representa un cambio en el enfoque de los organizadores, aunque manteniendo los requisitos de seguridad.
Aunque hasta el momento no se ha identificado una amenaza concreta, las autoridades continúan realizando evaluaciones permanentes de riesgo y preparándose para posibles alteraciones, incluidas protestas, con el objetivo de garantizar la seguridad del evento.