17:39
18:32

Arvit: 19:15

Shajarit: 9:00

Minja: 18:15

El Shabat

Todos hemos escuchado la declaración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien llamó a guardar y honrar el día de Shabat el 15 de mayo.

Así escribió:

“En este Mes de la Herencia Judeoestadounidense, honramos las inmensas contribuciones de los judíos estadounidenses a lo largo de los 250 gloriosos años de independencia de nuestra nación, y celebramos su compromiso inquebrantable con los valores que hacen grande a nuestro país: fe, familia y libertad.

En su carta a la congregación hebrea de Newport, Rhode Island, en 1790, el presidente George Washington expresó bellamente: ‘Que los hijos de la estirpe de Abraham, que habitan en esta tierra, continúen mereciendo y disfrutando la buena voluntad de los demás habitantes; y que cada uno se siente seguro bajo su vid y su higuera, sin que nadie lo atemorice’.

Desde los primeros días de nuestra república, los judíos estadounidenses han ayudado a construir el ideal de la libertad y a sostener la grandeza de nuestra nación.

En honor a los 250 años de independencia estadounidense —un jubileo nacional de oración, alabanza y agradecimiento— se invita a los judíos estadounidenses a guardar un Shabat nacional. Desde la puesta del sol del 15 de mayo hasta la caída de la noche del 16 de mayo, amigos, familias y comunidades de todos los orígenes pueden reunirse con gratitud por nuestra gran nación. Este día reconocerá la sagrada tradición judía de dedicar tiempo al descanso, la reflexión y el agradecimiento a Dios.

Este mes celebramos las contribuciones que los judíos estadounidenses han hecho a nuestra forma de vida, honramos su papel en la formación de la historia de nuestra nación y recordamos que la devoción religiosa, el estudio y el servicio a los demás son pilares de una cultura próspera. En cada prueba y en cada triunfo, la contribución de los judíos estadounidenses ha moldeado nuestro pasado, fortalecido nuestras comunidades e inspirará la grandeza estadounidense para las generaciones venideras.”

¿Por qué el Shabat es tan especial para el pueblo de Israel?

Cuando se comenzó a pensar en la creación del Estado de Israel, hace unos 150 años, hubo quienes propusieron que el día oficial de descanso fuera el domingo, como en la mayoría del mundo. Entonces uno de los presentes pronunció la famosa frase:

“Más de lo que el pueblo de Israel ha guardado el Shabat, el Shabat ha guardado al pueblo de Israel.”

El Shabat se convirtió en un símbolo de identidad y un rasgo esencial del pueblo judío, tal como está escrito en la Torá:

“Será una señal entre Mí y ustedes” — una señal, como un anillo de matrimonio que la novia muestra a todos diciendo: “Estoy unida, tengo compañero.”

Así también el Shabat es un pacto eterno entre el pueblo de Israel y el Creador del mundo:

“Entre Mí y los hijos de Israel será una señal para siempre” (Shemot 31:17).

El Shabat es la señal del vínculo especial entre Israel y su Dios.

El Shabat en la Torá

El Shabat es el séptimo día, día de descanso:

“Y descansó en el séptimo día” (Bereshit 2:2).

El Shabat recrea el descanso divino tras los seis días de la creación.

Así como Dios no creó nada nuevo en Shabat, también está prohibido realizar actos de creación —acciones que producen un cambio en el mundo. La tradición oral nos transmite 39 categorías principales de labores prohibidas, como cocinar, seleccionar, construir, escribir, encender fuego y muchas más.

A estas se suman prohibiciones derivadas o similares, por ejemplo: exprimir frutas para obtener jugo, o manipular herramientas que no tienen uso permitido en Shabat. Estos detalles son complejos y requieren estudio profundo.

El Shabat comienza aproximadamente veinte minutos antes de la puesta del sol del viernes y concluye con la salida de las estrellas el sábado por la noche.

El Shabat como símbolo de libertad

El Shabat también recuerda la salida de Egipto:

“Y recordarás que fuiste esclavo… por eso te ordenó Hashem tu Dios guardar el día de Shabat” (Devarim 5:15).

El Shabat expresa libertad —no esclavitud.

Cómo recibimos el Shabat

El Shabat se recibe primero con el encendido de las velas. En cada hogar judío, la madre —el corazón del hogar— enciende al menos dos velas y reza para que la luz de la santidad ilumine su casa, para que sus hijos iluminen al mundo con buenas acciones, y para que reine siempre alegría, descanso y paz en el hogar.

En la sinagoga se realiza la tefilá de Kabalat Shabat, en la que el pueblo de Israel recibe al Shabat como se recibe a una novia bajo la jupá, y juntos llaman al “novio” —el pueblo— a unirse con la “novia” —el Shabat.

Después de la oración se celebra una comida festiva en honor del Shabat. La comida comienza con la copa de bendición —el Kidush—, que es un testimonio de que Dios creó el mundo en seis días y descansó en el séptimo. Por eso el Kidush se recita de pie, con respeto y solemnidad.

“Recuerda el día de Shabat para santificarlo” (Shemot 20:8).

La experiencia del Shabat

El Shabat es una experiencia espiritual y social:

Tiempo de familia

Tiempo de comunidad

Silencio interior

Renovación del alma

Un día que devuelve a la persona a sí misma y a su esencia.

Kehila Ashkenazi, A.C. Todos los derechos reservados.
Powered by Wolfate
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram