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Las órdenes del Ministerio de Defensa a empresas emergentes alcanzaron unos 330 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, el doble que en el mismo período del año anterior.
El Ministerio de Defensa de Israel anunció un fuerte incremento en su apuesta por las empresas de tecnología aplicada a la defensa, como parte de una estrategia destinada a reducir la dependencia de proveedores externos, acelerar la innovación militar y preservar la ventaja tecnológica del país.
Durante el primer semestre de 2026, las órdenes del Ministerio a startups del sector alcanzaron aproximadamente 330 millones de dólares (cerca de mil millones de shekels), el doble que durante el mismo período de 2025, según cifras presentadas por la Dirección de Investigación y Desarrollo de Defensa (DDR&D).
Los datos fueron dados a conocer durante un encuentro encabezado por el director general del Ministerio de Defensa, mayor general (res.) Amir Baram, con los directores ejecutivos de alrededor de 20 compañías israelíes de defense-tech.
Entre las empresas participantes estuvieron Xtend, SmartShooter, Kela, Ondas y Esh-Tech, junto con otras compañías especializadas en drones, sistemas autónomos, inteligencia artificial, ciberseguridad y tecnologías avanzadas para aplicaciones militares.
Uno de los principales objetivos planteados durante la reunión fue aumentar la independencia de Israel en la producción y el suministro de municiones y componentes considerados críticos.
“No podemos permitir que nuestra capacidad operativa dependa de una cadena de suministro que no controlamos”, afirmó Baram.

La estrategia contempla, además, preservar y ampliar la ventaja cualitativa y tecnológica israelí mediante el desarrollo de nuevas capacidades, incrementar las exportaciones de defensa y profundizar la cooperación estratégica con Estados Unidos y otros países.
El planteamiento adquiere especial relevancia después de años de guerra y de las dificultades experimentadas por las cadenas internacionales de suministro, que han llevado a Israel a reconsiderar qué componentes y capacidades estratégicas necesita producir dentro del país.
Desde el inicio de la guerra, el número de compañías de tecnología de defensa que operan bajo la supervisión del Ministerio se ha elevado a 322, impulsado tanto por la demanda interna como por el creciente interés internacional en la tecnología militar israelí.
El Ministerio busca fortalecer un modelo en el que convivan las grandes industrias tradicionales de defensa con compañías emergentes capaces de desarrollar soluciones con mayor rapidez.
“No estamos eligiendo entre las startups y los grandes fabricantes; necesitamos a ambos”, señaló Baram, quien destacó la importancia de fomentar la competencia, la innovación y los precios competitivos, al tiempo que las tecnologías desarrolladas por empresas pequeñas puedan integrarse en sistemas militares de mayor escala.
Para conseguirlo, el Gobierno pretende fortalecer los distintos componentes del ecosistema: emprendedores, fondos de capital de riesgo, financiamiento público, contratos de largo plazo y mayores oportunidades de exportación.

Más allá de las necesidades militares inmediatas, Israel busca convertir el crecimiento del defense-tech en un sector con un peso cada vez mayor dentro de su economía.
De acuerdo con Baram, la combinación entre experiencia operacional, innovación tecnológica y capacidad empresarial constituye una de las ventajas particulares de Israel.
El desafío será transformar las tecnologías desarrolladas y aceleradas por las necesidades del campo de batalla en una industria sostenible a largo plazo, capaz no sólo de reforzar la autonomía estratégica del país, sino también de generar inversión, exportaciones y crecimiento económico.
Fuente: Ministerio de Defensa de Israel.