Arvit: 19:15
Shajarit: 9:00
Minja: 18:15
La Parashá Lej Lejá nos invita a salir de nuestra zona de confort, dejar atrás aquello que nos limita y avanzar con emuná hacia un futuro que todavía desconocemos. Abraham nos enseña que cada transformación comienza con el valor de responder al llamado de Hashem, incluso cuando no conocemos el destino.
El llamado a comenzar de nuevo
Hashem le ordena a Abram abandonar su tierra, su lugar de nacimiento y la casa de su padre para dirigirse a Canaán. A sus 75 años, acompañado por Sarai y Lot, emprende el viaje confiando en la promesa de convertirse en una gran nación y ser fuente de bendición para toda la humanidad. Su ejemplo demuestra que nunca es tarde para iniciar una etapa con propósito.
Emuná ante las dificultades
Durante el recorrido, una hambruna lo lleva a Egipto y, posteriormente, surgen diferencias entre sus pastores y los de Lot. Para preservar la paz, Abraham permite que su sobrino elija primero dónde establecerse. Su actitud nos recuerda que la generosidad, la paciencia y la conciliación valen más que imponer nuestra voluntad. Los obstáculos no siempre nos detienen; también pueden ayudarnos a crecer.
Una misión: ser una bendición
Cuando Lot es capturado durante una guerra, Abraham sale a rescatarlo y, tras la victoria, recibe la bendición de Malki-Tzedek, rey de Salem. Comprendemos así que una vida significativa no consiste únicamente en alcanzar metas personales, sino también en ayudar al prójimo, actuar con justicia y dejar una huella positiva en el mundo.
Confiar en lo que aún no vemos
Hashem promete a Abraham una descendencia tan numerosa como las estrellas. Aunque la espera es larga, él mantiene su compromiso. Nacen Ishmael, hijo de Hagar, y, posteriormente, Hashem anuncia que Sara dará a luz a Isaac, quien continuará el pacto. Abram recibe el nombre de Abraham y Sarai, el de Sara. Finalmente, el brit milá queda establecido como señal del pacto entre Hashem y Abraham y su descendencia.
Estos acontecimientos enseñan que la esperanza requiere paciencia, perseverancia y acciones concretas.
La enseñanza: caminar hacia una nueva vida
Lej Lejá significa avanzar hacia aquello que estamos llamados a ser. Al igual que Abraham, debemos atrevernos a superar los temores, aprender de las pruebas y mantener nuestra conexión con Hashem, aun cuando no comprendamos todo lo que sucede.
La vida nueva no comienza cuando desaparecen las dudas, sino cuando reunimos el valor para dar el primer paso.
Cada huella representa una decisión, una oportunidad de crecer y la posibilidad de hacer el bien. No necesitamos conocer todo el camino para comenzar a recorrerlo; basta con avanzar con emuná, mantener nuestros valores y estar dispuestos a convertirnos en una bendición para los demás.
Nos enseña Lej Lejá: deja atrás lo que te detiene, camina con emuná y descubre la vida que puedes construir.
¡Shabat shalom!