17:39
18:32

Arvit: 19:15

Shajarit: 9:00

Minja: 18:15

La base fundamental de la homeopatía

Dra. Raquel Huber

La llamada Ley de los Similares es el principio fundamental sobre el que se basa la homeopatía, un sistema médico desarrollado a finales del siglo XVIII. Esta ley puede resumirse en una frase sencilla: “lo similar cura lo similar”. Es decir, una sustancia capaz de provocar ciertos síntomas en una persona sana puede, en dosis muy pequeñas y preparadas de manera especial, ayudar a tratar esos mismos síntomas en una persona enferma.

La idea detrás de la Ley de los Similares ya había sido intuida mucho antes de la homeopatía, y se le atribuye en parte a Hipócrates. Hipócrates, considerado el padre de la medicina, mencionó en algunos de sus escritos que las enfermedades podían tratarse de dos maneras:

Por los contrarios (contraria contrariis curantur): tratar un síntoma con algo opuesto

Por los similares (similia similibus curantur): tratar con algo que produzca síntomas semejantes

Aunque Hipócrates observó y mencionó esta segunda manera de tratar las enfermedades, es decir por los similares, no lo convirtió en un sistema médico estructurado.

Quien lo investigó experimentalmente, lo sistematizó y lo convirtió en la base de un método terapéutico completo fue el médico alemán Samuel Hahnemann, quien, inconforme con las prácticas médicas de su época, decidió investigar alternativas más seguras y efectivas. Durante sus estudios, Hahnemann realizó un experimento clave: al ingerir corteza de quina —utilizada entonces para tratar la malaria— observó que desarrollaba síntomas parecidos a los de esa enfermedad, como fiebre y escalofríos. A partir de esta observación, concluyó que la quina podía curar la malaria precisamente porque producía síntomas similares en una persona sana. Este hallazgo marcó el nacimiento de la homeopatía y su principio central.

Con el tiempo, Hahnemann y sus seguidores llevaron a cabo múltiples experimentos conocidos como “patogenesias”, en los que probaban distintas sustancias en individuos sanos para registrar todos los síntomas que producían. Estos registros se convirtieron en la base para seleccionar tratamientos homeopáticos, buscando siempre una correspondencia entre los síntomas del paciente y los que la sustancia es capaz de generar.

Un ejemplo sencillo puede ayudar a entender este concepto. La cebolla, al cortarse, provoca lagrimeo, secreción nasal y ardor en los ojos. En homeopatía, existe un remedio preparado a partir de la cebolla que se utiliza precisamente para tratar cuadros de resfriado o alergias donde predominan esos mismos síntomas: ojos llorosos y nariz que escurre. Según la Ley de los Similares, esa sustancia, en una forma altamente diluida y dinamizada, estimula al organismo para recuperar su equilibrio.

Aunque la homeopatía sigue siendo objeto de debate dentro de la comunidad científica, su práctica continúa vigente en muchos países y cuenta con millones de usuarios. Más allá de la controversia, la Ley de los Similares representa una forma distinta de entender la enfermedad y el tratamiento: no como la supresión de síntomas, sino como un estímulo al propio organismo para que restablezca su armonía interna.

Kehila Ashkenazi, A.C. Todos los derechos reservados.
Powered by Wolfate
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram