Arvit: 19:15
Shajarit: 9:00
Minja: 18:15
Aunque la inteligencia artificial ha sido utilizada para analizar las vocalizaciones de murciélagos, ballenas, aves y otras especies, una investigación reciente advierte que el sonido, por sí solo, no basta para comprender lo que los animales intentan comunicar.
El estudio, publicado en Current Biology por científicos de la Universidad de Tel Aviv y otras instituciones internacionales, concluyó que dos sonidos parecidos pueden transmitir mensajes diferentes. Del mismo modo, vocalizaciones acústicamente distintas pueden tener un significado similar para quienes las reciben.

Para comprobarlo, los investigadores analizaron grabaciones de niños pequeños que todavía no dominaban el lenguaje. Las vocalizaciones correspondían a situaciones de angustia, llamados dirigidos a sus padres y solicitudes de alimento.
Los especialistas compararon un método acústico tradicional con dos redes neuronales profundas: una entrenada con sonidos de animales y otra con lenguaje humano adulto. Aunque los sistemas avanzados obtuvieron mejores resultados que el método clásico, ninguno consiguió organizar correctamente las grabaciones según su intención.
Raz Hershko se corona en Budapest con una victoria de oro en el Grand Slam 2026
Biblioteca Nacional de Israel reunirá publicaciones para mantener viva la memoria del 7 de octubre
Avi Issacharoff destaca el alcance de Fauda y el impacto de su temporada sobre el 7 de octubre
La investigación también mostró que los modelos no detectaron con precisión cuándo una serie de sonidos expresaba una urgencia cada vez mayor, algo que las personas pueden identificar de manera natural.
Por ello, los científicos consideran que el futuro de la comunicación animal dependerá de combinar la IA con observaciones del comportamiento, pruebas de reproducción de sonidos y, en algunos casos, análisis de la actividad cerebral. Para conocer qué transmiten otras especies, no será suficiente estudiar cómo suenan: también habrá que entender cómo perciben esos mensajes y qué respuestas provocan.