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Por Boris Diner
Imagine estimado lector por un momento una época en la que la libertad de practicar su religión y mantener viva su cultura estaban en juego. Suena como algo que hoy también estamos viviendo.
La Revuelta Macabea fue un levantamiento contra la asimilación forzada y la imposición de la cultura griega en la Judea del siglo II a.C., cuando el Imperio Seléucida intentó imponer prácticas culturales y religiosas que iban en contra de las tradiciones judías.
Aunque separados por siglos y contextos, la historia de su resistencia sigue siendo una fuente de inspiración para los jóvenes de hoy que enfrentan sus propias batallas económicas y sociales. En Israel, la memoria de la revuelta y la victoria sobre la asimilación forzada se celebra en Janucá y se refleja en el espíritu nacionalista y la defensa de la identidad judía. En México, aunque la comunidad judía es más pequeña y la conexión con la tierra de Israel es diferente, también la festividad de Janucá y los valores de resistencia y preservación de la fe que encarna la revuelta macabea siguen siendo relevantes.
Su lucha no solo fue una batalla militar, sino también un acto de afirmación cultural y religiosa.
¿Qué podemos aprender de los Macabeos hoy?
Aunque vivimos en un mundo muy diferente, la esencia de su lucha sigue vigente. Los jóvenes de hoy enfrentan desafíos económicos, laborales y sociales que muchas veces parecen insuperables. La búsqueda de estabilidad financiera, la lucha por mantener sus valores en un entorno cambiante y la necesidad de defender su identidad en una sociedad globalizada son algunas de esas batallas.
Al igual que los Macabeos, los jóvenes actuales deben encontrar la fuerza para resistir las presiones externas y mantenerse fieles a sus principios. La historia nos enseña que la resistencia y la determinación son clave para superar obstáculos y lograr cambios significativos. La lucha por salir adelante, por mantener viva la cultura y por construir un futuro mejor, es una continuación de esa misma llama de resistencia que encendieron los Macabeos hace siglos.
La cita de Sun Tzu en su libro El Arte de la Guerra dice: “La guerra es un asunto de vital importancia para el Estado; de incumbencia para la vida o la muerte; el camino a la sobrevivencia o a la ruina. Es obligatorio que sea concienzudamente estudiada”. Aunque a simple vista parece centrada en conflictos militares, en realidad, su mensaje tiene mucho que ver con la historia de los Macabeos y también con los desafíos que enfrentan los jóvenes hoy en día.
¿Qué tienen en común?
Los Macabeos, liderados por Yehuda Hamaccabi, no solo lucharon con valentía, sino que también planearon cuidadosamente sus movimientos para defender su cultura y religión. Como hoy los soldados en Israel, sabían que su supervivencia dependía de entender bien a su enemigo y de organizarse con inteligencia. De manera similar, Sun Tzu nos enseña que en cualquier lucha —sea militar, social o personal— es fundamental estudiar, planear y prepararse para salir adelante.
La IA, como cualquier tecnología, puede significar una mejora muy notable en la sociedad, pero también una eficaz herramienta de sometimiento. La desinformación se está aprovechando de este cambio, y el debate público va muy por detrás de la velocidad de esta realidad. La advertencia lanzada por la Unesco sobre que los programas de inteligencia artificial (IA), que están propagando e incluso inventando hechos históricos falsos relativos al Holocausto es un impactante recordatorio de las consecuencias que la falta de un marco regulatorio claro sobre esta tecnología puede tener en la sociedad.
Para los Macabeos, la guerra no era solo física, sino también cultural y espiritual. Defender sus tradiciones y su forma de vida era vital para su existencia como pueblo. En el contexto actual, muchos jóvenes enfrentan una “batalla” por mantener sus raíces, sus valores y su futuro en un entorno que a veces parece desafiante o adverso.
Para enfrentar los retos que se nos vienen tanto económicos, políticos, culturales, filosóficos, me viene a la memoria una expresión tradicional judía que dice que “desde Moisés hasta Moisés no hubo nadie como Moisés”, que se suele interpretar en el sentido de que Moisés ben Maimón, más conocido como Maimónides (1138-1204), ha sido el pensador judío que más altura intelectual ha tenido inmediatamente por debajo del Moisés bíblico, el profeta que recibió las leyes fundamentales del judaísmo.
Sun Tzu insiste en que la guerra debe ser estudiada y entendida profundamente. Los Macabeos, con su resistencia, demostraron que la lucha requiere esfuerzo consciente, estrategia y determinación. Los jóvenes que trabajan en sus sueños, en sus negocios o en mantener vivas sus tradiciones también necesitan esa misma disciplina y planificación para triunfar. La perseverancia, la unión y la pasión por lo que uno cree son herramientas poderosas para afrontar los desafíos económicos y sociales.
Hoy en día, esa resistencia puede manifestarse en diferentes formas: seguir estudiando, emprender, luchar por derechos empresariales, mantener vivas las tradiciones culturales o simplemente no rendirse ante las dificultades. Cada pequeño acto de resistencia contribuye a construir un mundo más justo y auténtico.
En conclusión: La Historia de los Macabeos, así como la idea de Sun Tzu nos recuerda que cualquier lucha por lograr nuestros objetivos, ya sea en la en la vida, en la guerra, o en la lucha cultural, requiere preparación, perseverancia y estrategias.