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Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv y la Universidad Bar-Ilan revela resultados alentadores de “Gaining Attention” (“Recuperando la atención”), una iniciativa destinada a reducir las distracciones provocadas por los teléfonos inteligentes en las escuelas y favorecer la concentración y la convivencia entre los alumnos.
Los hallazgos preliminares muestran una diferencia significativa durante los recreos. En las escuelas participantes, 74% de los estudiantes afirmó que nunca utiliza su teléfono o que lo hace muy pocas veces durante esos periodos. En contraste, en las instituciones que todavía no aplican el programa, 79% reconoció usarlo con una frecuencia moderada o alta.
El tiempo liberado de las pantallas parece traducirse en una mayor convivencia. Los maestros de las escuelas participantes observaron niveles considerablemente más altos de interacción social positiva entre los alumnos durante los descansos.
La iniciativa fue impulsada por el alcalde de Tel Aviv-Yafo, Ron Huldai, y contempla guardar los teléfonos en casilleros especiales durante la jornada escolar. También incluye capacitación para los docentes, colaboración con las familias y el empleo controlado de herramientas digitales cuando tienen un propósito educativo definido.
“Debemos atrevernos a gestionar la tecnología, en lugar de permitir que ella nos gestione a nosotros”, afirmó Huldai. El alcalde aclaró que el proyecto no pretende combatir los avances tecnológicos, sino lograr un equilibrio entre su utilización creativa en el aprendizaje y la recuperación de los encuentros cotidianos entre los jóvenes.
“Queremos devolverles esos momentos sencillos que comparten unos con otros. No es un cambio fácil, pero considero que es lo correcto, responsable y saludable”, señaló.

El estudio también encontró indicios iniciales de una mejor concentración, aunque sus responsables advierten que todavía no es posible asegurar que ese avance sea consecuencia directa del programa. Asimismo, la disminución del uso de celulares en la escuela no produjo un incremento significativo fuera del horario escolar ni generó un mayor empleo de dispositivos alternativos, como las tabletas.
La investigación ofrece también una perspectiva sobre la compleja relación de los adolescentes con sus teléfonos. La mayoría de los encuestados dijo utilizarlos durante más de tres horas diarias, mientras que la mitad pasa más de dos horas al día en redes sociales.
Muchos alumnos reconocen que les resulta difícil controlar ese hábito y admiten que dedican al celular más tiempo del que consideran saludable. Más de una tercera parte cree que reducir su utilización podría mejorar el sueño, la concentración y el rendimiento académico.
Los jóvenes también consideran que es más sencillo disminuir su dependencia cuando todo el grupo adopta la misma medida. Para los investigadores, esta percepción respalda la necesidad de aplicar estrategias colectivas en cada plantel, en lugar de dejar toda la responsabilidad en manos de los estudiantes y sus familias.
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Aunque inicialmente hubo inconformidad con la nueva política, la aceptación aumentó de manera importante a lo largo del ciclo escolar, incluso entre quienes al principio manifestaron una oposición mayor. Este cambio sugiere que los alumnos se adaptan gradualmente a un ambiente escolar con menor presencia de teléfonos.
Tras una prueba piloto realizada durante el ciclo anterior en un número limitado de planteles, la Municipalidad de Tel Aviv-Yafo extenderá “Gaining Attention” a las 37 escuelas secundarias de la ciudad durante el ciclo 2026–2027.
Paralelamente, nueve escuelas incorporarán computadoras Chromebook para alumnos de séptimo grado. Estos equipos permitirán integrar la tecnología de manera planificada y crear espacios digitales de aprendizaje más controlados, sin renunciar a las ventajas de las herramientas educativas.
El proyecto parte del principio de que la atención es fundamental no solamente para aprender, sino también para el bienestar emocional, la comunicación interpersonal y el sentido de pertenencia.
Los investigadores continuarán realizando encuestas durante los ciclos escolares 2026–2027 y 2027–2028. Con ello buscarán evaluar los efectos a largo plazo del programa y analizar con mayor profundidad su impacto sobre la concentración, la memoria de trabajo y los hábitos digitales de los estudiantes.