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Después de dos años de espera, preparación e incertidumbre, la Delegación Mexicana vive en Israel una de las experiencias deportivas y comunitarias más significativas para el mundo judío: la XXII Macabiada, una edición marcada por la resiliencia, la identidad y la fuerza de seguir adelante.
La espera valió la pena. Luego de que la Macabiada originalmente prevista para 2025 fuera pospuesta por la situación de seguridad en Israel, la Delegación Mexicana finalmente se encuentra en territorio israelí para participar en la XXII edición de esta gran justa deportiva judía internacional.
México llegó con un contingente de 353 integrantes, conformado por 287 atletas, 31 entrenadores, 15 delegados y 20 miembros del staff y cuerpo médico, quienes representan no solo al país, sino también al Centro Deportivo Israelita, a la comunidad judía de México y a una historia de esfuerzo, preparación y pertenencia.
La representación mexicana participa en 16 disciplinas deportivas: ajedrez, básquetbol, básquetbol 3×3, futbol, futsal, gimnasia artística, gimnasia rítmica, golf, Maccabi Man, Maccabi Woman, Maccabi Run, natación, pádel, softbol, tenis, tenis de mesa y voleibol de playa. Cada competencia se convierte en una oportunidad para demostrar talento, disciplina y, sobre todo, el orgullo de portar los colores de México en Israel.
Como habíamos informado oportunamente, el inicio oficial de la Macabiada tuvo lugar el 1 de julio en el Estadio Teddy de Jerusalén, en una ceremonia que reunió a miles de atletas judíos de distintas partes del mundo. Encabezada por el presidente Isaac Herzog y el primer ministro Benjamín Netanyahu, la inauguración combinó fiesta deportiva, orgullo judío y memoria colectiva.
Esta edición tiene un simbolismo especial. Bajo el lema “More Than Ever” “Más que nunca”, la Macabiada se presenta como una afirmación de unidad después de los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 y de los difíciles meses que ha atravesado Israel. La organización la ha definido como uno de los encuentros judíos más significativos en Israel desde aquellos ataques, con competencias en más de 40 disciplinas y la participación de atletas de distintas categorías: juvenil, abierta, máster y paralímpica.
Durante la ceremonia se rindió homenaje a las víctimas del 7 de octubre, a los soldados israelíes y a la fortaleza del pueblo judío. En ese contexto, la presencia de las delegaciones internacionales no fue únicamente deportiva: fue también una expresión de solidaridad, identidad y continuidad.
El desfile de la Delegación Mexicana en Jerusalén fue uno de los momentos más emotivos para los atletas, entrenadores, familias y acompañantes. Con sus uniformes, banderas y entusiasmo, México reafirmó su presencia en una Macabiada que trasciende las medallas y se vive como un verdadero “viaje del corazón”.
Tras dos años de preparación, cada atleta mexicano llegó a Israel con una historia de esfuerzo personal y colectivo. Detrás de cada competencia hay entrenamientos, sacrificios familiares, disciplina, ilusión y una profunda conciencia de lo que significa representar a México en el escenario deportivo judío más importante del mundo.
La participación mexicana se desarrolla en un ambiente de alta competencia, pero también de encuentro comunitario. La Macabiada no solo reúne deportistas: reúne generaciones, familias, instituciones y comunidades que encuentran en el deporte una forma de fortalecer los vínculos con Israel y con el pueblo judío.
En esta edición, el deporte se convierte en lenguaje común. En las canchas, albercas, pistas y gimnasios se compite por resultados; pero fuera de ellos se construyen amistades, memoria, identidad y pertenencia. Para los atletas mexicanos, estar en Israel en este momento representa mucho más que disputar partidos o buscar preseas: significa ser parte de una afirmación colectiva de vida.
La Delegación Mexicana avanza en las distintas disciplinas con entrega, entusiasmo y espíritu de equipo. La cobertura comunitaria ha seguido de cerca sus entrenamientos, primeras competencias y momentos de convivencia, reflejando el orgullo de una comunidad que acompaña a sus representantes desde México y desde las tribunas en Israel.
Con la Macabiada entrando en sus jornadas decisivas, México mantiene viva la emoción de cada encuentro y la esperanza de seguir dejando huella. Más allá del medallero final, la presencia mexicana ya representa un logro: haber llegado, haber competido y haber acompañado a Israel en una edición marcada por la memoria, la resiliencia y la unidad.
En cada disciplina, la Delegación Mexicana demuestra que el deporte también puede ser una forma de identidad. Que competir es también agradecer, pertenecer y honrar una historia compartida.
En Israel, México está presente. Y lo está con orgullo, garra, pasión y corazón.
¡Vamos México!
Al cierre de esta edición, la organización aún no había difundido un medallero oficial consolidado de la Delegación Mexicana en la XXII Macabiada 2026. Sin embargo, los reportes por disciplina y la cobertura comunitaria reflejan una participación intensa, emotiva y competitiva de México en Israel