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El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que su gobierno mantendrá la zona de seguridad en el sur del Líbano mientras sea necesario para proteger a las comunidades del norte y evitar que Hezbollah vuelva a amenazar la Galilea.
Durante su participación en la Conferencia de la Federación de Autoridades Locales de Israel, realizada este miércoles 24 de junio, Netanyahu defendió las principales decisiones militares tomadas por su gobierno en Gaza, Líbano, Siria e Irán, y sostuvo que dichas acciones han modificado de manera profunda el mapa estratégico de la región.
“El resultado es monumental”, afirmó el primer ministro, aunque reconoció que “todavía queda trabajo por hacer” en Gaza, Líbano y frente a Irán.
Netanyahu señaló que, si bien Hezbollah continúa presente en Líbano, Israel ha establecido una zona de seguridad que impide a la organización terrorista y a sus remanentes avanzar hacia la Galilea. Agregó que las fuerzas israelíes siguen destruyendo infraestructura subterránea en el sur libanés, la cual —según indicó— formaba parte de los planes de ataque contra el norte de Israel.
El mandatario también se refirió al desafío de los drones explosivos, al que calificó como un problema global. En ese contexto, aseguró que Israel trabaja en lo que llamó su “Proyecto Manhattan”, orientado a desarrollar una respuesta tecnológica y militar capaz de neutralizar esa amenaza.
En su discurso, Netanyahu defendió la decisión de avanzar en Rafah, pese a las advertencias internacionales, y recordó que incluso frente a presiones de Estados Unidos sostuvo que Israel no podía renunciar a sus objetivos de seguridad. “Hay momentos en los que uno debe saber decirle incluso al presidente de Estados Unidos por qué está luchando”, expresó.
El primer ministro también abordó las operaciones israelíes en Siria y afirmó que Israel actuó para proteger a la comunidad drusa. “Protegeremos a nuestros hermanos drusos y nunca los abandonaremos”, dijo.
Uno de los ejes centrales de su mensaje fue Irán. Netanyahu reiteró que ha dedicado gran parte de su vida pública a impedir que la República Islámica obtenga armas nucleares, al considerar esa posibilidad como una amenaza existencial para Israel y para el pueblo judío. En ese marco, defendió la Operación Rising Lion, cuyo nombre —explicó— alude a la idea bíblica de un pueblo que se levanta como león.
Netanyahu relató que, antes de esa operación, informó al presidente Donald Trump que Israel actuaría contra Irán. Subrayó que no pidió autorización, sino que comunicó la decisión israelí, y agradeció que Estados Unidos se sumara posteriormente con una acción que calificó de “muy importante”.
“Mientras yo sea primer ministro, Irán no tendrá armas nucleares”, afirmó, en una de las frases centrales de su intervención. También aseguró que, mientras permanezca al frente del gobierno, Israel preservará la zona de seguridad en el sur del Líbano.
El mensaje de Netanyahu buscó responder a quienes, según dijo, primero se opusieron a las operaciones en Gaza, Rafah, Líbano, Siria e Irán, y ahora critican que Israel no haya completado el trabajo en un 100 por ciento. Para el primer ministro, los resultados obtenidos demuestran la importancia de tomar decisiones firmes incluso frente a presiones externas.
La intervención concluyó con un énfasis en la seguridad del norte de Israel y en la necesidad de mantener una política de defensa activa frente a amenazas regionales persistentes.