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Las declaraciones del presidente estadounidense elevan la tensión regional mientras aumentan los preparativos militares, se reabren refugios antiaéreos en varias ciudades israelíes y continúan los enfrentamientos indirectos con Irán y sus aliados.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que analiza ordenar lo que sería el mayor ataque militar estadounidense contra Irán hasta la fecha y aseguró que, de solicitarlo, Israel se sumaría a la operación.
“Estoy considerando un ataque masivo. Más grande que cualquier otro. Estoy cerca de tomar una decisión. Todo está preparado”, declaró Trump al portal Axios, en declaraciones que incrementaron la incertidumbre sobre una posible escalada del conflicto en Medio Oriente.
De concretarse, la ofensiva superaría la denominada Operación Epic Fury, la campaña militar lanzada conjuntamente por Estados Unidos e Israel a finales de febrero de este año.
Durante la entrevista, Trump sostuvo que Irán “todavía no ha recibido suficiente dolor” para aceptar un acuerdo y reiteró que considera necesaria una mayor presión militar antes de retomar cualquier negociación.
Aunque Israel no ha participado en la más reciente ronda de combates ni en las conversaciones entre Washington y Teherán, Trump afirmó que el Estado judío se incorporaría rápidamente a una eventual ofensiva.
“Se unirían en dos minutos si yo se los pidiera”, aseguró el mandatario estadounidense, aunque reconoció que esa decisión podría desencadenar nuevas represalias iraníes contra territorio israelí.
Mientras tanto, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró tras una evaluación de seguridad que el país está “preparado para cualquier posibilidad” y advirtió que, si Irán ataca nuevamente a Israel, “sufrirá un golpe devastador”.
En paralelo, el primer ministro Benjamín Netanyahu convocó para este viernes una reunión del gabinete de seguridad con ministros y altos funcionarios para analizar la evolución de la crisis.
No obstante, fuentes israelíes reconocieron que el rumbo de los acontecimientos dependerá en gran medida de las decisiones que adopte Washington.
“Todo depende de Trump. No sabemos hacia dónde se dirige. Está maniobrando entre una gran escalada y una escalada gradual”, declaró un alto funcionario israelí al Canal 12.
El aumento de la tensión llevó a varios alcaldes israelíes a ordenar la reapertura de refugios públicos antiaéreos como medida preventiva.
Municipios como Ramat Gan, Kiryat Gat, Eilat y Karmiel informaron que los refugios permanecerán disponibles ante el incremento del riesgo de un eventual ataque con misiles iraníes durante los próximos días.
Las autoridades aclararon que la decisión responde a un criterio de precaución y no a una alerta específica emitida por el Comando del Frente Interno, cuyas directrices para la población permanecen sin cambios.
Las declaraciones de Trump se produjeron horas después de responsabilizar directamente a Irán por los recientes ataques de los rebeldes hutíes contra dos buques sauditas en el Mar Rojo.
El mandatario advirtió que cualquier nueva agresión de los hutíes será considerada una acción promovida por Teherán y que Estados Unidos responderá militarmente tanto contra Irán como contra el grupo respaldado por la República Islámica.
Los hutíes, que controlan amplias zonas del oeste de Yemen, anunciaron recientemente un bloqueo naval contra Arabia Saudita, una medida que incrementa la preocupación internacional por el impacto que podría tener sobre el comercio marítimo y el suministro mundial de petróleo, especialmente mientras persisten las tensiones en el estrecho de Ormuz.
Mientras Washington sostiene que Irán incumplió los compromisos alcanzados durante las negociaciones, Teherán acusa a Estados Unidos de mantener una postura “irracional” y “dominante”.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Irán “está pagando el precio” por romper los acuerdos alcanzados, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que no existen condiciones para reanudar las conversaciones hasta que Washington modifique su política hacia la República Islámica.
En medio de este escenario, Omán continúa impulsando esfuerzos diplomáticos para reducir la tensión entre Arabia Saudita y los hutíes, con el respaldo del enviado especial de Naciones Unidas para Yemen.
La combinación de amenazas militares, movimientos preventivos en Israel, nuevos ataques de grupos aliados de Irán y el estancamiento de las negociaciones diplomáticas mantiene a Medio Oriente en uno de los momentos de mayor tensión de los últimos meses, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de una nueva escalada regional.