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Una excavación realizada al sur del kibutz Ramat Rachel permitió localizar un tramo de aproximadamente 300 metros del Acueducto Inferior de Jerusalén, una infraestructura hidráulica construida hace más de dos mil años. El descubrimiento ocurrió en una zona donde la Autoridad de Tierras de Israel desarrolla un nuevo proyecto residencial.
De acuerdo con la Autoridad de Antigüedades de Israel, el acueducto formaba parte de una extensa red destinada a transportar agua desde los manantiales de Gush Etzion y las Piscinas de Salomón hasta Jerusalén, incluido el Monte del Templo.
Los arqueólogos Benyamin Storchan y Gil Fried, responsables de los trabajos, explicaron que la estructura habría sido construida durante el periodo asmoneo, cuando la ciudad necesitaba un sistema confiable para garantizar el suministro de agua a su población.
Hallado en excavaciones arqueológicas en nuestra capital, Jerusalén:
Un tramo de 300 metros del acueducto de la ciudad, construido hace unos 2.000 años durante el reinado de los asmoneos, una dinastía judía que gobernó Judea en la antigüedad.
Esta impresionante obra de ingeniería transportaba agua hasta el Monte del Templo, centro de la vida religiosa del pueblo judío en aquella época.
El tramo será preservado e integrado en un nuevo barrio para que las futuras generaciones puedan conocerlo de cerca.
En Israel, la historia sigue saliendo a la luz.
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— Israel en Español (@IsraelinSpanish) October 12, 2026
El acueducto se extendía a lo largo de unos 21 kilómetros, desde las Piscinas de Salomón, al sur de Belén, hasta Jerusalén. Su diseño aprovechaba la fuerza de gravedad y no dependía de bombas ni de mecanismos motorizados.
A lo largo del trayecto, el agua descendía cerca de un metro por cada kilómetro, una pendiente cuidadosamente calculada para mantener el flujo sin provocar daños en la estructura. Para conseguirlo, los constructores tuvieron que adaptar el recorrido a las colinas, las pendientes y el terreno rocoso de la región.
La construcción exigió conocimientos avanzados de topografía, ingeniería y gestión del agua. Una variación significativa en la inclinación podía detener el flujo o generar una presión capaz de deteriorar el canal, por lo que cada sección debía ajustarse con gran precisión.
El sistema también incluía puntos de inspección distribuidos a lo largo de su recorrido. Estos accesos permitían retirar sedimentos, eliminar obstrucciones y reparar los daños ocasionados por el paso del tiempo.
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Los restos encontrados muestran que la infraestructura fue modificada en diferentes momentos de la historia. En su primera etapa, el agua circulaba por un canal recubierto de yeso, diseñado para reducir filtraciones y proteger la conducción.
Hace aproximadamente 500 años, durante el periodo otomano, se instaló una tubería de cerámica dentro del cauce original. Esta intervención permitió que el sistema continuara funcionando y demuestra la importancia que mantuvo para el abastecimiento de Jerusalén.
Los arqueólogos también observaron que la parte exterior de los muros estaba cubierta con yeso. Mientras el material permanecía húmedo, se incrustaban piedras una por una, lo que produjo una superficie rugosa y característica a lo largo del acueducto.
Las reparaciones identificadas en el sitio reflejan los esfuerzos realizados por distintas generaciones para conservar el suministro de agua. Aunque la obra se remonta a la antigüedad, el Acueducto Inferior de Jerusalén continuó utilizándose de forma intermitente hasta hace aproximadamente un siglo.
La sección recién localizada representa una oportunidad para comprender cómo evolucionó el sistema hidráulico y cómo las sociedades posteriores adaptaron una obra antigua a sus propias necesidades.
Une prouesse d’ingénierie vieille de 2 000 ans refait surface à Jérusalem.
Un tronçon de 300 mètres de l’aqueduc inférieur a été mis au jour près de Ramat Rachel.
Construit à l’époque hasmonéenne, il acheminait l’eau jusqu’à Jérusalem sur près de 21 km, uniquement grâce à la gravité.Le site sera préservé et intégré au futur quartier. 🇮🇱
2 000 ans plus tard, l’ingéniosité de Jérusalem continue de nous impressionner.Source : Autorité israélienne des antiquités
— Israël en français (@IsraelenFR) October 11, 2026
El plan contempla conservar el segmento descubierto e integrarlo en la entrada principal del nuevo barrio residencial. La estructura será acondicionada para que residentes y visitantes puedan observarla desde diferentes ángulos.
La decisión busca combinar el desarrollo urbano con la protección del patrimonio arqueológico, permitiendo que el hallazgo permanezca visible y accesible para el público.
El descubrimiento del acueducto ofrece una muestra del nivel técnico alcanzado hace más de dos mil años. Transportar agua a lo largo de 21 kilómetros, mantener una pendiente constante y conservar la estructura durante siglos representó un desafío considerable.
Para los especialistas, el hallazgo permite valorar de cerca una obra de ingeniería extraordinaria, creada mucho antes de la tecnología moderna y todavía capaz de revelar nuevos detalles sobre la historia de Jerusalén.